Por: Enrique Rivas Leyva

El día de hoy escuche a una señora decir la siguiente frase: “Yo le prometí a mi hijo comprarle un celular si pasaba

Las nuevas tendencias tecnológicas pueden envolver a los niños desde muy pequeños.

Las nuevas tendencias tecnológicas pueden envolver a los niños desde muy pequeños.

sexto grado”, de ahí el título de este post. Al oírla quedé atónito, cómo una madre va a ofrecerle un celular a un niño, de 11 ó 12 años, por pasar de año cuando es obligación del estudiante llegar al siguiente nivel educativo para no quedarse dentro del rezago educacional de la sociedad.

Al escuchar esto, uno se pone a pensar si en estos tiempos los estudiantes tanto de escuela como de colegio van verdaderamente a clases a aprender o más bien por una obligación.

El punto es que hasta donde ha llegado la sociedad que los padres tienen que ofrecerles regalos a sus hijos para que pasen de año, o sea, en el caso de que los papas no cuenten con los recursos económicos suficientes para darles a sus hijos, un celular, un ipod, un play station, por mencionar algunos de los nuevos aparatos tecnológicos, el niño o joven no va a dar el verdadero rendimiento académico por el simple hecho de no recibir nada.

¿Chantaje de los hijos o malacrianza por parte de los padres?

Sea una u otra forma, actualmente este fenómeno se repite en muchas familias. A mi punto de vista, los padres no deben porque realizar este tipo de ofrecimientos ya que exponen a sus hijos a depender de algún obsequio para realizar bien sus obligaciones.

Si en algún momento los padres quieren darle un obsequio a sus hijos ya sea porque pasó de año, sacó buenas notas o alguna otra cosa que consideren, debe realizarse porque es incitativa de estos mismo y no un ofrecimiento ya establecido por parte de papas e hijos.

Actualmente se vive en tiempo donde el consumismo y el estar a la moda con las diferentes cosas que salen en el mercado es lo más importante, para muchos, pero también es vital rescatar que lo material no lo hace todo en la vida de las personas, si usted es madre o padre de familia y ha realizado lo mismo que la anécdota, piénselo dos veces antes de volverlo a realizar, si usted es hijo, tenga en cuenta que muchas veces las cosas que uno realiza no es por lo que uno recibe a cambio, sino por lo que puede aprender de lo realizado.

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